Este post va sobre tipos de financiación, y se puede aplicar tanto a financiación para particulares como para empresas.

Aunque existen muchas formas de financiarse, os voy a explicar 5 formas que son bastante típicas, aunque para muchos habrán tres formas que es muy probable que no las consideren como tipo de financiación, aunque realmente si que lo son y realmente muy habituales.

Pago de facturas a 30 días o más

Este tipo de financiación es muy habitual de las empresas, ya que normalmente se aplica una financiación a 30, 60 o 90 días, y lo mejor y más curioso, es que posiblemente sea la financiación más barata, ya que lo que se suele asumir es que puedes pagar la factura entre empresas a 30 60 o 90 días, y además sin ningún coste de financiación.

Descubiertos en cuenta

Aunque no lo creas tener un Descubierto en la cuenta corriente es un tipo de financiación, ya que lo que estamos haciendo sin querer, es decirle al banco que nos deje un dinero hasta que podamos cubrir ese saldo negativo que tenemos en la cuenta bancaría.

Con los descubiertos en cuenta tenemos que tener principalmente dos punto en cuenta, el primero, es que el banco nos pague la recibos que por problemas de saldo en la cuenta no podemos pagar, y segundo evitar tener la cuenta corriente en números negativos, es decir, los famosos números rojos, ya que el tipo de interés que cobra una entidad bancaría por dejarnos este dinero es realmente alto.

Tarjetas de crédito

Hoy en día prácticamente todo el mundo tiene tarjetas de crédito, y las tarjetas son también un tipo de financiación, ya que podemos realizar el pago aplazado de una compra de una forma muy fácil, pero también con un interés muy alto.
Por lo que vigilar este tipo de aplazamientos que nos llegan cuando solemos realizar una compra de cierto importe, ya que los tipos de interés por este aplazamiento son también altos.

Préstamo

Los préstamos  y los créditos son dos tipos de financiación que la gente asume que son la misma cosa, pero tienen un funcionamiento muy diferente.

Los prestamos son un contrato entre una persona o empresa que presta un dinero (prestamista) a otra persona o entidad (prestatario), estando este importe fijado al inicio de la operación. Este dinero deberá ser devuelvo por el prestatario junto con unos intereses en un tiempo determinado preestablecidos en la formalización del contrato.

Cómo puedes ver aquí lo que hacemos es prestar el dinero, y por este motivo se le llama préstamo.

La devolución de este préstamo, se le llama amortización, y suele realizarse de forma mensual aunque esto se preestablece a la hora de formalizar el contrato. Hay que tener en cuenta que los intereses que se deberán de devolver son por el total del importe del dinero prestado.

Crédito

Los créditos tienen un funcionamiento muy diferente a los préstamos, a pesar de que gran parte de la gente, se piensa que es los mismo.

Cuando una persona solicita un crédito, lo que está  realizando es un contrato con una entidad (prestamista), la cual pone a disposición del solicitante (prestatario) un dinero. Este dinero se deberá de devolver como un crédito, pero el cobro de los intereses variará en función del uso del dinero que hagas.

Vamos a mirar de explicarlo un poco mejor. Cuando te conceden un crédito pagas dos tipos de intereses, uno por la utilización del dinero, y otro por tener disponible el dinero, por tanto el calculo de intereses se realiza en función del dinero que consumes y el dinero que sigue sin utilizar.

Por tanto este tipo de financiación, es bastante idónea para poder cubrir desfases entre ingresos y cobros, y para afrontar periodos temporales de falta de liquidez, ya que a pesar de tener que pagar unos intereses por tener el dinero disponible, estos intereses son muy bajos comparados con los intereses que deberás de pagar cuando consumas parte del dinero, de todas formas, en ese momento solo pagarás los intereses por el dinero utilizado.

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